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martes, 18 de junio de 2013

Guardar archivo de audio Quicktime/ Conferencia Deleuze MACBA

Hace un tiempo dejé por aquí una conferencia sobre el pensamiento de Gilles Deleuze realizado en el MACBA titulado Cuerpo sin órganos: El gestofilosófico de Gilles Deleuze por José Luis Pardo. Dado que en estos momentos no tengo internet en casa quería analizar esta conferencia sin tener que estar conectado continuamente a internet. El problema es que habían sido subidos en quicktime por lo que supuse que el método de descarga estaría de entrada vetado, si lo intentabamos por encima solo nos salía la opción de actualizar a Quicktime Pro.
 El caso es que buscando por ahí encontré la manera más fácil de hacerlo, ponemos el puntero sobre el reproductor incrustado en la pagina y haciendo clic en el botón derecho seleccionamos copiar ruta de enlace, pegamos en otra pestaña y luego solo tendremos que poner el puntero encima del reproductor que nos sale y dar a Guardar como. Si lo hacemos con las cuatro partes ya tendremos en su totalidad la conferencia  en formato MP3 y sin tener que pagar los 30$ que cuesta el Quicktime Pro (que por lo que podemos suponer es un robo).

Salute!

miércoles, 15 de mayo de 2013

El cuerpo sin órganos, charla de Jose Luis Pardo sobre Deleuze

Charla larga y muy completa sobre la filosofía de Gilles Deleuze dada en el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona:

http://filosofia.net/materiales/cogitos/cez7.html


PD:Necesario tener quicktime player para reproducirlo.

jueves, 28 de febrero de 2013

Post-scriptum sobre las sociedades de control, Gilles Deleuze

Historia 

El martirio de Santa Catalina de Alejandría

Gaudencio Ferrari



Foucault situó las sociedades disciplinarias en los siglos XVII y XIX, y estas sociedades alcanzan su apogeo a principios del siglo XX. Operan mediante la organización de grandes centros de encierro. El individuo pasa sucesivamente de un círculo cerrado a otro, cada uno con sus propias leyes: primero la familia, después la escuela (“ya no estas en la casa”), después el cuartel (“ya no estas en la escuela''), a continuación la fábrica, cada cierto tiempo el hospital, y a veces la cárcel, el centro de encierro por excelencia. La cárcel sirve como modelo analógico: la heroína de Europa 51 exclama, cuando ve a los obreros: «creí ver a unos condenados». Foucault ha analizado a la perfección el proyecto ideal de los centros de encierro, especialmente visible en las fábricas: concentrar, repartir en el espacio, ordenar en el tiempo, componer en el espacio-tiempo una fuerza productiva cuyo efecto debe superar la suma de las fuerzas componentes. Pero Foucault conocía también la escasa duración de este modelo: fue el sucesor de las sociedades de soberanía, cuyos fines y funciones eran completamente distintos: gravar la producción más que organizarla, decidir la muerte más que administrar la vida; la transición fue progresiva. Napoleón parece ser quien realizó la transformación de una sociedad en otra. Pero, también las disciplinas entraron en crisis en provecho de nuevas fuerzas que iban produciendo lentamente, y que se precipitaron después de la segunda guerra mundial: las sociedades disciplinarias son nuestro pasado inmediato, lo que estamos dejando de ser.
Todos los centros de encierro atraviesan una crisis generalizada: cárcel, hospital, fábrica, escuela, familia. La familia es un (espacio) “interior” en crisis, como lo son los demás (espacios) interiores (el escolar, el profesional, etc.). Los ministros competentes anuncian constantemente las supuestamente necesarias reformas. Reformar la escuela, reformar la industria, reformar el hospital, el ejército, la cárcel; pero todos saben que, a un plazo más o menos largo, estas instituciones están acabadas. Solamente se pretende gestionar su agonía y mantener a la gente ocupada mientras se instalan esas nuevas fuerzas que están llamando a nuestras puertas. Se trata de las sociedades de control, que están sustituyendo a las disciplinarias. “Control” es el nombre propuesto por Burroughs para designar al nuevo monstruo que Foucault reconoció como nuestro futuro inmediato. También Paul Virilio ha analizado continuamente las formas ultrarrápidas que adopta el control “al aire libre” y que reemplazan a las antiguas disciplinas que actuaban en el período de los sistemas cerrados. No cabe responsabilizar de ellas a la producción farmacéutica, a los enclaves nucleares o a las manipulaciones genéticas, aunque tales cosas estén destinadas a intervenir en el nuevo proceso. No cabe comparar para decidir cuál de los dos regímenes es más duro o más tolerable, ya que tanto las liberaciones como las sumisiones han de ser afrontadas en cada uno de ellos a su modo. Así, por ejemplo,
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